*El claroscuro de Echeverría

‘Si, para el hijo del ex presidente, Gustavo Diaz Ordaz Borja, no tenía duda ‘a mí papá lo engañaron en las decisiones del 68’, y siempre tuvo un nombre en mente, Luis Echeverría.

11 julio 2022
Federico Nogueda Berdeja



Si algo tuvo siempre claro el ex presidente Luis Echeverría Álvarez desde sus 22 años es, el de llegar a hacer presidente de la República, aunque tuviera que limpiar zapatos, para él eso era relativo.

Entró a la política como secretario particular del General Rodolfo Sánchez Taboada, presidente del PRI nacional en 1946, tenía que conocer primero las entrañas del partido en el poder y su juego político, para después incursionar en la administración pública y conocer como opera el sistema político mexicano.

Considerado como un hombre muy astuto, callado, estadista, desconfiado, manipulador, para no decir perverso, pero también sabía ser amigos con los que estimaba, a muchos ayudó hacer fortunas.

Así describen algunos que trataron al ex presidente Luis Echeverría, en lo particular se tuvo acceso a la información de como fue en su tiempo en mi caso, por mi tío el licenciado Benito Nogueda Fierro, hermano de mi papá.

Quién en la época que gobernaba don Luis Echeverría, mi tío fue secretario Particular del entonces Regente de la Ciudad de México, don Octavio Sentíes, en 1970.1976, fue una época donde todavía el político tenía esos vestigios de la postrevolución.

Algunos usaban pistola fajada, mi tío todo el tiempo uso su pistola, poco menos corruptos que los tecnócratas de hoy, con sus excepciones por supuesto, buenos oradores, como mujeriegos.

Recuerdo que Benito Nogueda nos contaba años después que, conoció al ex presiente cuando él cruzaba la carrera de derecho en la UNAM, ahí dio clases Luis Echeverría, después cuando colaboró a lado de don Octavio Sentíes en la Regencia de la Ciudad de México.

Nunca nos habló de los oscuros de Echeverría, pero si, se interpretaba que iba implícito el comentario, muy sutil, pero lo dejaba ver, lo que si fue claro dijo que, fue un personaje que con él no se jugaba, ni había medias tintas.

Sobre el golpe a Excélsior que fue uno de los casos que exhibió al presiente su carácter autoritario y duro, como lo del 68 y 71, y demás sucesos que marcaron el lado oscuro del expresidente, solo nos expresó que la historia lo juzgará.

Pero de que fue autoritario, siempre lo fue desde sus principios como político, porque ahí están los casos de las desapariciones de poderes que hizo a gobernadores de esos tiempos, simplemente porque no obedecían sus recomendaciones u órdenes.

El caso de la caída del ex gobernador de Hidalgo, Sánchez Vite, en 1974, por no obedecer una orden de liberar a unos convictos, a otro ex gobernador, Armando Biebris, también lo descarriló.

En el estado de Guerrero fue muy fuerte el trascendido de la caída de Caritino Maldonado, y luego se siguió con don Israel Nogueda Otero, quién también se dijo en su momento, no obedeció una recomendación que le dio.

Aunque algunos han señalado que la caída de Nogueda Otero fue por recomendación de un exgobernador que ya se le calentaban las ganas de entrar, pero él solo fue un instrumento del presidente para operar toda la caída.

Ya que, toda la operación de la investigación salió de un juzgado del fuero común de la Ciudad de México, es decir todo se fraguó en la capital.

Para finalizar, a veces hay dichos bien dichos, y a veces hay dichos ya rebasados, pero este: ‘No hay mal que dure 100 años, ni cuerpos que los aguante’. Luis Echeverría no rebasó los 100 años.

Yo Soy

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