*Adela Román a la mitad del camino complejo


A Víctor Álvarez Chávez (Apontito), personaje emblemático en el medio periodístico de Acapulco.


Trazos…Time

13 abril 2020
Opinión



Federico Nogueda Berdeja

No bajar la guardia ha sido la expresión que más a acuñado la presidenta municipal de Acapulco Adela Román, a lo largo de ya casi medio año de administración, que se ha internado en una labor que la mayoría de ex presidentes casi no han salido bien librados, con la excepción de Zeferino Torreblanca Galindo.

La empresa pública o cruzada política como ya algunos le dicen administrar al Ayuntamiento de Acapulco, resulta polémica desde el inicio hasta el final y sino preguntémosle a los que han pasado por el edificio del Parque Papagayo.

Algo que ha caracterizado a la actual administración de la alcaldesa ha sido, los cambios constantes en secretarías y direcciones, en algunas hasta tres veces han cambiado titular, para algunos eso solo demuestra inestabilidad, pero para los que están adentro y sobre todo para la presidenta, sólo una firmeza para aquellos que se les dio la oportunidad y no estuvieron a la altura de las circunstancias y seguir cambiando sería lo de menos por el bien del puerto.

Las criticas que han oscilado entorno a la actual administración son muchas, algunas fundamentadas otras no, solo han obedecido a una estrategia de comunicación para resaltar solo los llamados errores y echar más leña al fuego palaciego del poder político, es decir, es parte solo de un juego para futuros escenarios que podrían venir o no venir, y solo quieren asegurarse.

Pero tampoco podemos negar, que hay en algunos funcionarios una falta de tacto político social, es decir no le han ayudado a la edil como debería de ser, en algunos quizás por la falta de experiencia, en otros por la competencia del poder y solo han mirado hacia sus intereses, pero finalmente da lo mismo le fallaron.

Hay funcionarios municipales que la presidenta les llama la atención en demasía y algunos a cada rato, esos por supuesto simplemente deben de salir, eso es quizás lo que algunos llaman inestabilidad, a lo que solo podría traducirse que hay una falta de experiencia por recomendación o por mérito. 

La conclusión es clara, para ya no reiterar la reflexión, en la mitad del camino complejo, que está transitando Adela Román Ocampo, el primer problema es mediático, el segundo la infuncionalidad de algunos funcionarios, no todos, y la última la traición, o la gran decepción.

Se ha observado en algunos funcionarios que no observan en sus áreas, lo que realmente se deben concentrar y resolver para ayudar a su presidenta, solo llegan temprano, reciben gente sacan el trabajo ordinario y ya. Siendo que la actualidad o demanda del municipio requiere algo más que llegar temprano, sino planear el fenómeno y concentrarse solo en lo que, si se puede para evitar perder el tiempo. Y hora si ayudar a su presidenta municipal.

federicosol@yahoo.com.mx