*Los alcaldes, sus informes con números rojos y falta de eficacia en algunos


En la vida cuentas claras y amistades largas, no dudo de tu aritmética al contar, sino, de tú honestidad.’

Federico Nogueda Berdeja

16 septiembre 2019
Opinión


Si algo caracterizó en el estado de Guerrero a los alcaldes en su primer informe de gobierno, en su mayoría las quejas de los presuntos desfalcos financieros, heredados por pasadas administraciones.

Las faltas de pago a instituciones paraestatales, paramunicipales, y con los sindicatos en su cuota, proveedores, y demás deudas que los tienen atrapados, al considerar que en la economía no existen los milagros, sino los números.

Hoy los alcaldes viven una suerte de sólo sobrellevar sus circunstancias, ya que la mayoría de ellos, no pueden llamar a rendir cuentas a sus antecesores, aún los tengan demandados penalmente, no se sabe qué es lo que pasa.

Así, que sólo se limitan a denunciar todos los problemas de deudas impagables, mediante acciones mediáticas, para solo generar notas en los medios, y sólo conseguir sean juzgados por la opinión pública y nada más.

En su mayoría estos entes municipales, carecen de agua para su población, el caso del alcalde de Chilpancingo, un Ayuntamiento desfondado en la economía, con un alcalde que no da la cara, las quincenas no les paga a tiempo, un cabildo que se queja de no ser atendidos por su presidente y están en confrontación.

El caso Acapulco, una presidenta municipal que primero dio prioridad en regularizar el pago quincenal a los trabajadores no falla, sacar del buzón de crédito a los trabajadores, para poder ser objeto de crédito, prestaciones y poder jubilarse, poner orden en algunas avenidas, bacheo de calles.

Y sobre todo hacerse valer mandar, no obstante, el monstruo de ciudad que es Acapulco, pareciera que no es nada, se controló el problema de la basura, con los puntos negros, antes se tenía una alerta sanitaria.

En el caso del alcalde de Zihuatanejo la falta de agua sigue siendo tarea pendiente, los ciudadanos quieren una obra que impacte o detone socialmente, para que la cabecera de Zihuatanejo se deje de ver como pueblito.

Es cierto, el alcalde se levanta temprano, es activo, movido, lo visita seguido el gobernador, el secretario de Turismo estatal, pero hasta ahí, les hizo el muelle el gobierno estatal, ciclo pista, pero hasta ahí, su imagen todavía no trasciende como el mismo quisiera, y lo sabe, está como una especie de parado, aunque no se vea.

Los alcaldes de Iguala y Taxco, realmente no han trascendido ni para bien, ni para mal, independientemente que van todos los días a trabajar, han bacheado calles, dan audiencias, hacen declaraciones, sus direcciones recogen la basura en las calles y casas.

Pero la ciudadanía, como en otros municipios les pide un trabajo que trascienda, que se observe en el beneficio, inclusive municipios más pequeños, como Ometepec, Coyuca de Benítez, planean sus proyectos, le van dando forma, a pesar de carecer de infraestructura, en sus servicios públicos y comienzan a acomodarse para detonar a su municipio.

El segundo año para los alcaldes de Guerrero, será determinante para el futuro de sus municipios, pero todavía más corto, el debate para algunos en el mes de diciembre, cómo le van hacer para pagar los aguinaldos, los sueldos completos a los trabajadores.

El gobierno del estado les anunció con anticipación, que ya no los va a poder ayudar con los préstamos, porque también el estado pasa por restricciones presupuestales.

Así, que habrá que observar, de aquí en adelante quienes serán los alcaldes que van a mostrar, realmente talento para salvar con los pagos del mes de diciembre y el próximo año del 2020, la eficacia sería la mejor recomendación para dar resultados. federicosol@yahoo.com.mx