FORO POLÍTICO



Por Salomón García Gálvez

01 abril 2019
Trazos noticias 

Opinión 




OCULTARSE: ¿ESTRATEGIA Y CHANTAJE?

Si vivieran en uno de los países “bajos” de Europa, los auto llamados “luchadores sociales” -Obtilia Eugenio Manuel y Gonzalo Molina González- ya estuvieran encarcelados, sometidos a proceso penal frente a un Juez, por mentir; por victimizarse y por ocultarse para simular que estaban “desaparecidos”. Sus historietas no convencen a nadie.

Ni al presidente Andrés Manuel López Obrador ni el gobernador Héctor Astudillo Flores, les conviene perseguir, encarcelar y menos desaparecer a radicales, del color, filiación política u organización cualesquiera. AMLO y HAF, arribaron a sus cargos bien legitimados, por el voto ciudadano.

Ni AMLO ni Astudillo Flores tienen la menor intención de reprimir, y menos desaparecer a  dirigentes de organizaciones sociales que tienen por costumbre emprender acciones radicales para sacar provecho y raja política. No tienen necesidad de reprimir al movimiento social. ¿Para qué?

Sin embargo, vetustos y trasnochados líderes de organizaciones radicales de manera perversa planean de manera siniestra infringir daño a las imágenes tanto del presidente AMLO como del gobernador Astudillo Flores, para desprestigiarlos y hacerlos aparecer como sátrapas, persecutores y represivos. Todo eso es falso.

Primero, Obtilia Eugenio Manuel, indígena dirigente de una organización, que maneja autodefensas, optó por hospedarse en un hotel de Tierra Colorada, municipio de Juan R. Escudero, por más de 48 horas, acompañada por Hilario Cornelio Castro, según denunció el esposo de la señora, Cuauhtémoc Ramírez.

Por la “desaparición” de la señora Obtilia se encendieron las alarmas en todos lados; no sólo a través de redes sociales se denunció la “desaparición” sino en medios radiales e impresos. El escándalo fue enorme.

“Por tierra y aire mostrando sus fotos casa por casa buscan policías del Estado a la líder indígena Obtilia Eugenio”, fue la nota que publicitó un diario de Acapulco en primera plana (El Sur), el jueves 14 de febrero del presente año.

Ahora, es el ex “preso político” Gonzalo Molina González, dio la nota alarmante por su presunta “desaparición”, junto con dos de sus hijos y su yerno. ¿Dónde se escondieron u ocultaron? -se preguntan muchos.

De manera repentina, el sábado 30 reapareció el dirigente “social” Molina, junto con familiares; de inmediato sus seguidores y lacayos buscaron a los periodistas para contarles historietas sobre su presunta “desaparición”; fantasías que nadie cree, solamente idiotas o tarados.
La mayoría de “organizaciones sociales” y sus chantajistas jefes, por ahora, viven situación de crisis económica; ya saben que el presidente AMLO no les dará dinero, como generosamente les entregaba el ex mandatario Enrique Peña Nieto. ¿Ya lo extrañan?

Por eso ahora, las llamadas “organizaciones sociales” toman a cada rato casetas de peaje, donde cobran cuotas a los automovilistas, porque el gobierno dejó de darles dinero; el gobierno de Astudillo Flores, no les da nada porque enfrenta severos problemas para pagarles salarios a maestros fuera del Fone.

¿De dónde va sacar “money” -$- el gobierno estatal, si los del gobierno federal son tacaños hasta la ignominia?... ¿O no es así, Pablo Amílcar Sandoval?

Si la Fiscalía Estatal de Guerrero (FEG) sienta en el banquillo de los acusados tanto a Obtilia como a Gonzalo, sus versiones sobre presuntas amenazas e intentos de “desaparecerlos” se vendrían abajo; se derrumbarían estrepitosamente y ambos caerían en contradicciones; sus historietas nadie se las creería. Un detector de mentiras  hace mucha falta a estos dirigentes.

Sin embargo, como un acto de cortesía el gobernador Astudillo Flores, a través de su cuenta de Twitter manifestó beneplácito por la reaparición de Gonzalo y sus familiares; de igual manera lo hizo antes cuando se hospedó -perdón- “desapareció” la señora Obtilia junto con “Cornelio” en un hotel de Tierra Colorada… ¡Seriedad, señores!