El erario 2019.


Héctor Manuel Popoca Boone.
24 diciembre 2018
Trazos noticias

Opinión


La discusión en la cámara de diputados federal sobre el presupuesto de egresos (PEF) 2019 ha iniciado con gran fragor, por las partes que en él intervienen. Sobresale la cuarteta PRI-PAN-PRD-MC donde con nitidez digna de mejor causa, suman sus voluntades contrarias a la iniciativa que el titular del Poder Ejecutivo Federal presentó sobre el tema.

         El pleito acalorado y estridente brinda la oportunidad a la opinión pública, de saber lo que antes se ocultaba dentro de la opacidad; o sea, los pormenores con que se formulaba y aprobaba el erario federal de nuestra nación. Tal apertura fortalece la transparencia de la cosa pública.

         Por lo hasta ahora discutido y debatido, conocemos lo dicho en la defensa de esa iniciativa, tanto del Secretario de Hacienda y Crédito Público, Carlos Urzúa, como del presidente de la Comisión de Presupuesto de la cámara baja, Alfonso Ramírez Cuellar.

Ambos señalan que por lo menos de seis años a la fecha, la Presidencia de la República y la cámara de diputados federales estimaban y aprobaban, a la baja, los ingresos reales que iban a recaudar; a fin de que no aparecieran desde el inicio en el PEF autorizado y así “tener la manga ancha” para su gasto discrecional y sin control según lo dispusiera, unilateralmente, el presidente de la República en turno. No era un monto menor: ascendía a cerca de 80 mil millones de pesos promedio anual.

Tema parecido pasa en Guerrero. El Presupuesto de Egresos Estatal se proponía y autorizaba a partir de una similar engañifa. De 2015 a 2017 fueron, en promedio, 12 mil millones de pesos anuales, los que escapaban de su registro y solo se venían a reflejarse, ya ejercidos, en la cuenta púbica final del año fiscal correspondiente. Dinero nada despreciable para su gasto opaco.

         Regresando al PEF 2019, éste presenta reducciones en diversas partidas. Fundamentalmente en lo programado para gastos de operación (sueldos, compensaciones, viajes, viáticos, estudios y proyectos, etc.) los cuales antaño se aplicaban invariablemente con poca transparencia, escasa eficacia y buena parte en forma superflua, cuando no corrupta; El derroche crecía desmedidamente en forma anual en el marco de “Mochelandia. S.A. de C.V.”

         Por otra parte, ya fue corregida la pretensión de reducir el presupuesto a universidades estratégicas del país. Pero no se escapa el saber que otras universidades públicas realizan gastos desordenados, despilfarradores y a veces con fines políticos; como las protagonistas de la “La Gran Estafa”, a través de las cuales el PRI recibió financiamiento ilícito encubierto de trámites legaloides; o aquellas universidades que cobran altos “aranceles” a los estudiantes de nuevo ingreso o las que han declarado públicamente sostener alianzas políticas estratégicas con el PRI y sus gobernantes.

         Es de justicia también mencionar que hay un incremento de 6.4 por ciento real destinado a la inversión pública para crear infraestructura básica para el progreso de la nación: caminos, escuelas, hospitales, plantas de energía, vías ferroviarias, etc. Dentro de sus participaciones fiscales los estados tendrán un incremento de 8.3 por ciento real. Ninguno tendrá disminución alguna.

Los aumentos serán de acuerdo con lo que estipula la Ley General de Coordinación Fiscal, que indica otorgar montos adicionales a aquellas entidades federativas que demuestren, cuantitativamente, mayores esfuerzos de recaudación fiscal local.

PD1. La desgraciadez actual del puerto de Acapulco no es imputable tan solo a “los amigos organizados”. De tiempo atrás, la delincuencia burocrática organizada de cuello blanco lo ha saqueado y endeudado con saña, alevosía, ventaja y con total impunidad. 

PD2. Por supuesto que es lamentable que en la propuesta del PEF 2019 haya una reducción del20.5 por ciento para el campo mexicano respecto al año que corre; pero también es lamentable que la iniciativa de Presupuesto de Egresos Estatal, contenga una reducción al agro guerrerense del 56.6 por ciento.