Tercera Vía



Ernesto Rivera Rodríguez

03 noviembre 2018
Trazos noticias

Opinión


Secretario de Seguridad en Acapulco
Palomeado por el GCG.

Tras semanas de incertidumbre y un trienio en que Acapulco haya vivido el peor de sus tiempos en cuanto a inseguridad se refiere, y después de un proceso de requisa a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Civil de Acapulco, con la detención de media docena de sus mandos mayores por parte de elementos de la Secretaría de Marina Armada de México.

Con la orden de desarmar a todo el cuerpo policiaco, y con el desmoronamiento total al final del anterior gobierno municipal, y con un inicio del nuevo gobierno municipal inserto en su propia incertidumbre, falta de cohesión interna ocasionado por el empuje de los diversos grupos de poder enquistados  desde antes de su advenimiento al poder municipal.

Acapulco, cuenta por fin con la autoridad de mando en la Secretaría de Seguridad Pública, el oficial Giovani Raúl Mejía Olguin, ex     director general  adjunto de la Policía Federal.

Semanas de estira y afloja al interior de las fuerzas políticas no sólo  de Morena, que montaron sus propios escenarios con gran escarnio político empujados por el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, que envalentonados auguraban la caída estrepitosa del régimen.

Cuales fuerzas tutelares del nuevo advenimiento, haciendo mella en el reducido equipo de Adela Román Ocampo, presionada por  los cuatro costados por los esbozados grupos de Morena vestidos de redentores que sólo buscaban incrustarse en las nuevas instancias del gobierno municipal.

Las fuerzas políticas y sociales no solo de Acapulco lo convirtieron en un campo de empuje y de diferendos sobre los espacios de poder, en tanto la ciudad se vio asolada por la delincuencia organizada elevando el número de homicidios y otros delitos del fuero común a una escala no vista antes en los últimos meses, convirtiéndose en urgente y de obvia necesidad el nombramiento del Secretario de Seguridad Pública.

La sociedad acapulqueña tomo la palabra y los foros y talleres sobre el tema no se hicieron esperar manifestándose en todos los sectores sociales y grupos de poder, proyectos, programas y perfiles de lo que debería ser el próximo titular de la Seguridad en la ciudad y puerto de Acapulco. Nadie se ponía de acuerdo, desplegados en los medios como espacios de la radio y TV, como en el amplísimo frente que son hoy las redes sociales se convirtieron en espacio de reflexión, de opinión y análisis sobre el tema. Al igual, que en los cerrados grupos de poder político, nadie se ponía de acuerdo.

La decisión debió de darse desde la más alta instancia del poder gubernamental, con el consenso del Grupo de Coordinación Guerrero, incluida para ello la alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo. La decisión estaba tomada, no se podía esperar más, los homicidios de alto impacto cometidos en los últimos días y el continuo quehacer de las bandas delictivas hacían imposible retardar más el nombramiento del titular de Seguridad, además de encontrarse con un cuerpo policiaco desarmado, y con las fuerzas del Ejército y la Marina cubriendo las exigencias y necesidades sociales de Seguridad.

Con una sociedad copartícipe de no únicamente los procesos sociales sino también de los políticos, tendrá bajo la lupa esta designación, en la que el Secretario de Seguridad en Acapulco, Giovani Raúl Mejía Olguín, habrá de desatar ese “Nudo Gordiano” que hasta hoy ha pretendido tener con las manos atadas y ensangrentadas a la sociedad acapulqueña, que desde el primero de julio le dio su voto de confianza –políticamente hablando a alcaldesa Adela Román Ocampo, de la cual se espera pueda atravesar “este Rubicón” y salir robustecida de él. Gernestorivera@gmail.com