*El impacto de la cancelación del aeropuerto de Texcoco


Acapulco, Gro.
30 octubre 2018

Opinión

Federico Nogueda
                                             


 ‘A la fuerza ni los zapatos entran’ (Popular)

A veces los dichos son bien dichos, y a veces ya están rebasados, y este en referencia a la batalla entre los que quieren que siga la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco y los que ganaron en Santa Lucía.

Para los que quieren, porque todavía está el deseo en sus mentes que no pare la construcción, a pesar de la encuesta que perdieron, ahora le van a pedir a AMLO, que reconsidere la decisión de la consulta y ellos van a buscar dinero de empresarios inclusive señalaron del extranjero para que no se pierda la actual inversión de un 30 por ciento.

Esas palabras es el impacto, el resultado del resultado, por haber aplicado estrategias para doblar a AMLO, mediante la terquedad, o la pendejada, perdón, por la palabra, pero así se entenderá mejor, de quererse pasarse de listos, o sea ‘yo soy chingón, los demás son tontos, y al último los tontos fueron otros.

Porque lo fundamento en lo siguiente: primero comenzaron campañas donde acentuaban que el presidente electo reculaba con sus promesas, y especialmente en el caso del aeropuerto, y como tundieron a la ciudadanía con mensajes, de la decepción del presidente electo que estaba reculando en todo lo que prometió, y que no se iba a cancelar el aeropuerto y decían: ‘Ya ves chairos no les va a cumplir su presidente electo o El Peje’, la cancelación.

Pues ahora se los concedió, mediante una consulta se canceló el proyecto del Valle de Texcoco, insistieron tanto según en manera de ataque para que vieran que AMLO no cumplía a sus ‘chairos’ con sus promesas, y ahora simplemente se las cumplió…por ello no entiendo ahora su enejo de la cancelación, si eso querían de acuerdo a sus estrategias de desprestigio. Al final se les volteo todo, y ahora quieren recular, como reculó en su momento AMLO para cumplir su promesa de cancelación.

Y el otro impacto va hacer que ahora si quieren que se construya el aeropuerto en el Valle Texcoco, pero ahora será como debió haberse hechos antes, a través de una negociación, como hacen la gente inteligente, no perversa, astuta, adelantada, y demás según es ser una manera chingona.

Ahora de que la consulta ganada para Santa Lucía vaya hacer la mejor decisión, eso es otra cosa y tema de otro análisis, lo que aquí se analiza es el estilo de pasarse de listos, el método rebasado de pensar yo siempre soy vivo los demás son tontos, el insistir en buscarle chiches a las serpientes.

Se les olvidó a lo que queda, que esto es una transición, y en toda transición se ve o se trata, por medio de acuerdos, pero según ellos usaron la astucia, ‘lo vamos a reventar’ y los reventados fueron otros.

Por ello al estilo Nietzsche, me asalta una pregunta: ¿Quién estará asesorando ahora después de la elección al presidente Peña Nieto, donde se perdió la inteligencia del proceso de transición? Porque el presidente iba muy bien, mostró madurez, fluidez, acuerdos, pero de repente ‘tras’…el manotazo donde ya no cabe, ni de broma, es iluso hacerlo, aunque se intente.

Con esto demuestra que ese sistema político mexicano nacido en 1929, precisamente a través de acuerdos, entre las hegemonías pos-revolucionarias, clero, empresarios, partidos políticos y demás fuerzas, para aspirar al poder a través de una manera pacífica, acabó de irse o transformarse hacia lo que ahora va a representar el nuevo presidente AMLO.

Porque con AMLO se fueron empresarios, élite de diferentes grupos políticos, PRI, PAN, PRD, cacicazgos regionales, religiosos, una parte del clero católico, Iglesias protestantes, y demás sectores sociales, esto es el nuevo sistema político, nos guste o no, tenga errores, se vea en ocasiones medio extremoso, y que lleva algunos vicios, pero no significa que va a dejar de seguir evolucionando.

Pero ahora lo que queda es solo una resistencia, quizás fuerte, pero que al final le va a caer la idea del presente perpetuo, con el riesgo de no cambiar, se convertirían en solo en un dique de algunos cambios y finalmente podrían desaparecer. Porque lo que cambió no es en sí, AMLO, sino el nuevo sistema, la maquinaria con más sentido, sensibilidad social.es decir ya comprendió.  Porque a la fuerza ni los zapatos entran. federicosol@yahoo.com.mx