*Acota nuncio Coppola ‘para nada hay llamamiento de atención, obispo Rangel hace su misión’


El detalle señaló Coppola es que algunos obispos realizan su misión un poco más callada y otros como Salvador Rangel, son más expresivos. En este momento dijo, estoy con ustedes hablando para que se sepa mañana, o más al rato, y pudiera haberlo dicho en discreción.  

Acapulco, Gro.
08 septiembre 2018
Por redacción trazosnoticias.com

Municipio


El nuncio apostólico en México, Franco Coppola de visita pastoral en el puerto de Acapulco, aclaró que, en ningún momento el obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, ha sido reconvenido: ‘para nada hay llamamiento de atención’.  

Dijo que la misión de un obispo no es solamente a las ovejas que están bien, sino va hacia las ovejas descarriadas, para conducirlas al buen camino, en este caso refiriéndose a los personajes vinculados con la violencia, con los que se ha reunido Salvador Rangel.

Y dependerá precisó Coppola del Obispo de que esos acercamientos sean del conocimiento público o de manera discreta entre los que participaron, y que hay varios obispos que están involucrados en estos trabajos de abonar a la paz social.

Consultado después de haber puesto el Palio Arzobispal, a monseñor Arzobispo Leopoldo González González, en la Iglesia de San Cristóbal, en la colonia Progreso, donde asistieron el gobernador del estado, la alcaldesa electa de Acapulco, Adela Román, y personalidades del puerto.

Sobre el nuevo gobierno federal que está por tomar posesión el primero de diciembre, hacia la pregunta de qué espera la Iglesia católica, aclaró que la Iglesia no espera nada en sí para ella, sino junto con la ciudadanía esperan que, los elegidos cumplan con su promesa, y ‘nosotros estaremos ahí para apoyarlos, y ayudarlos para que cumplan’.

Porque los problemas de México, que son la pobreza y la violencia, puedan desaparecer, pero no será fácil porque son resultado de años y decenios de abandono y descuido.

Y consideró que la oración es fundamental para aportar hacia la violencia, a las víctimas, como medio para alcanzar que Dios cure sus heridas, porque el problema de violencia, lo conoce el Papa Francisco y cuando lo nombró nuncio en México lo puso al tanto de la situación, le detalló lo que sucede en el estado de Guerrero.