*La oportunidad de cambiar de nombre y colores


Federico Nogueda Berdeja

‘Cuando soplan vientos de cambio, algunos construyen muros, otros, molinos’. (popular)

16 julio 2018
Trazos noticias

Opinión 

Soplan los vientos de cambio se decía cuando entraban a esa curvatura del tiempo, en el inicio de la era de la industrialización, esta frase cobró mucho impacto y se repetía constantemente, porque se entraba a algo nuevo, a la era del vapor de las máquinas y el desplazamiento del hombre.

La elección del primer domingo de julio también marcó una nueva era para el País, nos guste o no, desplazó a varios partidos políticos de ser protagonistas de los cambios sociales.

De esta forma, también soplan vientos de cambio, hay en estos instantes otro México, y quien no lo entienda así, sólo va evadir su realidad, esto tampoco quiere decir que dejarán de existir los problemas que tenemos, los vientos de cambio se refieren al reacomodo social, al mensaje de actitud de la sociedad.

Que personalmente intervino para dar la oportunidad a otras expresiones, para que tomen el timonel del País, la sociedad arrebató ese derecho, y limpio de un solo manotazo a lo que creyó ya no era muy funcional para el avance de los problemas.

Los tres principales dirigentes PRI, PAN, PRD, que fueron las primeras fuerzas electorales, reconocieron algunos antes de la elección y otros después de la derrota, que simplemente no cambiaron cuando el momento se los exigía, siguieron con sus mismos rituales, viejas practicas de lo mismo de siempre.

En el caso del PRD, quien iba en viento en popa en su crecimiento electoral, al consolidarse y acariciar la posibilidad de lograr la presidencia de la República, se olvidó del origen de sus luchas, postergó, ese rose constante con sus seccionales, de esa permanente gestión y mejor se aburguesó, las comodidades los dominó, en los restaurantes más lujosos de la CDMEX eran clientes los perredistas.  

En el caso del PRI, careció de la voluntad de cambiar, de dar la oportunidad a la base de aspirar como lo dijo su líder nacional, de alcanzar, aunque sea de una suplencia a una regiduría, y optó en algunos casos por cuadros ajenos o de afuera, o los mismos de siempre.

Retrasó también los ejercicios internos de democratización, confió más y dio mayor fe, a su poderosa estructura electoral, que no aguantó o resistió el manotazo de la ciudadanía sin partido el domingo primero de julio.

El caso del PAN, simplemente se dividió, su candidato natural Moreno Valle lo pararon, esté, aunque hubiera perdido, pero conseguiría evitar la división que experimento durante el proceso, era mejor candidato, mayor trabajo y sensibilidad.

Por ello, es muy factible que en estos momentos partidos como el PRI y el PRD, pudieran cambiar de nombre o colores, en el caso del PRD, cuando se dieron las protestas de dirigentes y militantes por no querer apoyar al candidato del PAN en coalición, se filtró en el comité nacional la posibilidad de cambiarle el nombre al PRD, por la gran división y desbandada hacia otras expresiones.

El PRI, fue más clara su experiencia y fundamentación, varios candidatos en los estados, municipios, en sus publicidades, se abstenían de poner el logo en sus playeras, espectaculares y demás propaganda.

El caso más emblemático fue el de la candidata a la alcaldía de Morelia, quien de plano se puso un color rosa en su vestimenta y el logo lo suplía con el del candidato a la presidencia de la República Meade, las flechitas.

Y el gran dilema para concluir fue que: Los perredistas no votaron por el PRD, ni los priistas por el PRI, tampoco los panistas por el PAN.

Así que no es tan descabellado cambiar de nombre o color, según sean los casos, la idea sería presentar un cambio a profundidad, serio, sin simulación, obedeciendo a las bases en buena parte, poner candidatos con arraigo, con trabajo, que se identifiquen con el mensaje del manotazo que dio la ciudadanía.

De no hacerlo, simplemente ahí se van a quedar, con la amenaza de desaparecer electoralmente, carecerán o no se identificarán con las nuevas generaciones, los verán extraños, serían sinónimo de lo viejo, nepotismo, retraso, y todo aquel sinónimo que implique no evolucionar. El manotazo ciudadano fue letal, no cambiaron, los cambiamos. federicosol@yahoo.com.mx