*La inseguridad es un asunto de inteligencia destaca Zeferino en el debate


Acapulco, Gro.
20 junio 2018
Trazos noticias

Partidos y Candidatos



La base para iniciar el rescate de Acapulco está en mantener finanzas sanas y ordenas que permitan la ejecución de políticas transversales, novedosas que es diferente a lo caprichoso e imprudente. Necesitamos ganar el presente para garantizar el futuro.

Esas fueron algunas de las ideas que sostuvo durante dos debates y un foro en los cuales participó el candidato a la Presidencia Municipal de Acapulco por el Partido del Trabajo, Zeferino Torreblanca Galindo y en ese marco subrayó que el destino de Acapulco “reclama políticas públicas novedosas, modernas, pero es muy diferente a experimentar soluciones.”

Al participar el debate organizado por el Grupo Aca y un medio radiofónico, posteriormente en un foro organizado por el Instituto Internacional de Estudios Políticos “Ignacio Manuel Altamirano” sostuvo que “un gobierno insolvente carece de posibilidad para instrumentar políticas públicas e incluso para aplicar los programas sociales.”

“Reposicionar a Acapulco requiere de un trabajo colectivo, compartido, sin corresponsabilidad ciudadana los alcances serán mínimos. Ideas, propuestas de soluciones hay muchas pero un gobierno que carece de la confianza ciudadana, al que le falta la autoridad moral difícilmente puede gobernar.”

Al hacer referencia a la problemática de seguridad pública insistió en que ningún gobernante podrá hacerle frente sin la participación de la sociedad. “Siempre han sacado de contexto la frase pero subrayó que yo solo, sin participación de la sociedad, no puedo, no debo y no quiero. Si fuera tan simple, si solo fuera cuestión de voluntad, ya lo podrían haber resuelto la federación y el gobierno del estado.”

En el recinto universitario alentó a que los jóvenes se involucren más haciendo política y destierren las prácticas politiqueras. “Acapulco necesita de una ciencia nueva y una mentalidad renovada. La lucha no es entre jóvenes y viejos, sino entre modelos ya rebasados por la realidad social y los que, con un sentido de riesgo, se constituyen en una alternativa para instrumentar soluciones.”

También habló de la participación de la mujer y sostuvo que una equidad de género se requiere del reconocimiento de las capacidades y habilidades de las mujeres que al final resultan igualmente denigrantes como la marginación. Por conocimiento, por capacidad, por desempeño, la participación de la mujer debe ser reconocida.